Índice de contenidos:
- 1 Patrimonio romano, playas y pueblos marineros pintorescos en Tarragona – 2 días
- 2 PortAventura World en Salou – 1 día
- 3 Modernismo y visita friki en autocaravana – 1 día
- 4 Edad media y senderismo – 2 días
- 5 La Terra Alta y Priorat en autocaravana – 3 o 4 días
- 6 Visita las Terres de l’Ebre en autocaravana – 2 o 3 días
¡Hola, autocaravanero! ¿Ya estás pensando en tu próxima salida? ¿Estás buscando una nueva escapada en autocaravana por Cataluña? Soy Raúl, de Autocaravaners, y llevaba tiempo con ganas de escribir sobre una ruta que me tiene enamorado: la ruta en autocaravana por Tarragona. Esta provincia es mucho más que playas (aunque las hay espectaculares). Si te animas a recorrerla durante 12 o 14 días, te espera una combinación alucinante de historia romana y medieval, pueblos con encanto, historias de la Guerra Civil, calas increíbles, cultura del vino, actividades en familia… ¡y mucho más!
Recuerda que puedes alquilar tu autocaravana en Tarragona con nuestro servicio de transfer. Y ahora, te cuento este increíble viaje en AC por la provincia de Tarragona.
Patrimonio romano, playas y pueblos marineros pintorescos en Tarragona – 2 días
Lo que más me sorprendió de esta zona fue la variedad de paisajes y ambientes que puedes encontrar en tan pocos kilómetros. En apenas dos días, combiné paseos junto al mar, visitas a pueblos con mucho encanto y una buena dosis de historia. Todo sin mover demasiado la AC, lo cual siempre se agradece.
Me instalé en el Camping Tamarit Beach Resort, muy cerca de Altafulla, y desde ahí fui haciendo pequeñas rutas hacia los alrededores. Te lo recomiendo especialmente si quieres combinar tranquilidad con buena ubicación, y es que está considerado por muchos como uno de los 20 mejores campings para autocaravanas en España.
Los próximos destinos están todos a menos de media hora entre sí, así que puedes tomártelo con calma, disfrutar del entorno y alargar cada parada lo que te apetezca.

Altafulla
El trayecto a Altafulla es cortísimo, apenas 5 minutos en bici o 10 andando desde el Camping Tamarit Beach Resort, así que ni siquiera tuve que mover la autocaravana.
Te recomiendo empezar por el casco antiguo, que está declarado Bien Cultural de Interés Nacional. Pasear por sus calles adoquinadas, con casas nobles y balcones floridos, tiene algo de mágico. Aunque es un pueblo pequeño, ha conservado intacta su estructura medieval, y el Castillo de los Montserrat sigue siendo propiedad privada y residencia habitual de sus dueños.
Después, lo mejor es bajar hacia la playa y caminar hasta el Castillo de Tamarit, que se alza sobre un pequeño acantilado junto al mar. No se puede visitar por dentro, pero la vista desde la arena al atardecer es espectacular. No dejes de visitar el Barrio Marítimo y pasear por casas alineadas que fueron antiguos almacenes de pescadores. En esta web tienes información muy útil para tu visita en Altafulla.
Para comer tienes muchas opciones, nosotros reservamos con antelación el Aromatic Restaurant, es un local muy bonito y se come muy bien sin tener que romper la hucha para ello.
Roc de Sant Gaietà
Para seguir la ruta toma la N-340 dirección norte y en unos 15 minutos llegarás a este rincón tan peculiar de la costa. El Roc de Sant Gaietà forma parte del municipio de Roda de Berà, y si no has estado nunca, te va a sorprender. Es como un pequeño laberinto de calles peatonales construido entre los años 60 y 70 con una mezcla de estilos arquitectónicos que van del gótico al mudéjar, pasando por el románico o el popular andaluz.

Lo más curioso de este lugar es que fue ideado como una especie de “pueblo ideal” junto al mar, donde cada rincón parece diseñado para una postal. Si te gusta hacer fotos, es un paraíso. Aquí se encuentra El Museo de la Radio de Luis del Olmo, donde puedes conocer la historia de la radio en España y ver más de 200 aparatos relacionados con la radio. Desde el paseo marítimo también puedes ver el Arco de Barà, un auténtico arco de triunfo romano que marcaba el límite de Tarraco, y que aún hoy sigue en pie al borde de la antigua Vía Augusta.
Aparcar la autocaravana no fue complicado: hay varias zonas junto al puerto deportivo y el paseo, aunque en verano conviene llegar pronto.
Torredembarra
Desde Roc de Sant Gaietà ve por la N-340 hacia el sur, y en apenas 10 minutos estaba entrando en Torredembarra. Es uno de esos pueblos costeros que tienen mucho más de lo que aparentan desde la carretera. Si te organizas bien, puedes recorrerlo tranquilamente en una mañana o una tarde.

Uno de los lugares que más me gustó fue el Faro de Torredembarra, que no solo es el más moderno de toda España, sino también el más alto de Cataluña. Fue diseñado por un arquitecto (Josep Maria Llinàs) y no por un ingeniero, algo poco habitual. Desde allí las vistas al mar son amplias, limpias y perfectas para hacer fotos al atardecer.
También merece la pena perderse por el casco antiguo, con su plaza del Castell, la iglesia barroca de Sant Pere Apòstol y varias casas modernistas. La playa es enorme, con paseo marítimo largo y zonas amplias para relajarse. ¡Tómate un baño!
Si vienes en autocaravana, puedes aparcar cerca del Port Esportiu o, como hice yo, regresar al camping para hacer noche. Está a menos de 15 minutos y sigue siendo el mejor punto base para moverte por toda esta zona de la costa.
Tarragona ciudad
Para llegar a Tarragona desde Torredembarra, sigue por la N-340 dirección sur. En autocaravana no tardas más de 20 minutos, y si sales temprano, puedes aprovechar todo el día.
Lo mejor de Tarragona es que todo el centro histórico se puede recorrer a pie. Yo empecé por el Anfiteatro romano, justo frente al mar, y desde allí fui subiendo por el casco antiguo hasta el Pretorio, el foro provincial y la muralla. Es increíble pensar que estás caminando por lo que fue una de las ciudades más importantes del Imperio romano fuera de Italia: la antigua Tarraco.


Parte del trazado urbano de hoy en día, sigue la estructura de la ciudad romana original. Incluso puedes ver restos de viviendas integradas en bares o tiendas.
Antes de volver al camping, aproveché para dar un paseo por la Rambla Nova, llegar hasta el Balcón del Mediterráneo y cenar de tapeo por la Part Alta. Hay muchos locales donde escoger.
PortAventura World en Salou – 1 día
Después de un par de días disfrutando del encanto de la costa y el patrimonio histórico de Tarragona, nos apetecía un poco de adrenalina y desconexión total. Así que vuelve a la misma N-340 hacia el sur, y en menos de una hora desde el camping estaba entrando a Port Aventura con autocaravana en Salou.

Si viajas en familia, es una parada casi obligatoria. Y si vas solo o en pareja, también lo vas a disfrutar. Las montañas rusas son espectaculares (yo repetí en Shambhala), pero también hay espectáculos, zonas tematizadas y espacios para descansar o comer tranquilo. Puedes pasarte el día entero dentro sin que se te haga pesado. Las colas pueden ser largas, así que evita fines de semana y fechas de alta ocupación de verano, sino contrata una pulsera para evitar hacer tanta cola, sino la experiencia será un poco amarga.
Si tienes pensado quedarte más de un día, hay campings espectaculares por la zona. Uno de mis favoritos es Sangulí Salou, que lo considero como uno de los mejores campings de autocaravanas de España. Está súper bien equipado y con acceso directo a la playa.
Otra opción genial es La Siesta Salou Camping Resort, que está muy cerca de Port Aventura y lo situo entre los mejores campings de Cataluña. Tanto si vas con peques como si buscas algo más relajado, cualquiera de los dos te va a permitir cargar pilas para continuar la ruta.
Modernismo y visita friki en autocaravana – 1 día
Este tramo de la ruta en autocaravana por Tarragona me llevó hacia el interior de la provincia, donde pude combinar cultura con una de esas paradas que no se olvidan. En un solo día visité Reus, cuna del modernismo catalán, y después me acerqué a ver la gigantesca estatua de Mazinger Z (si, si, lo vas a flipar!!!!) escondida en una urbanización entre montañas. El contraste no podría ser más grande, pero eso es precisamente lo que hace tan divertida una ruta en autocaravana, que te permite moverte por la zona y ver cosas distintas, ¿cierto?.
Ambos puntos están muy cerca entre sí, y como se trata de visitas puntuales, puedes hacerlas en un solo día sin prisas. Además, hay buenas opciones para pernoctar a medio camino, sobre todo si prefieres evitar entrar en zonas urbanas con la autocaravana.
Reus
Desde Salou ve por la C-14 en dirección interior y en poco más de 20 minutos llegarás a Reus. No había vuelto desde que era un crío, y la verdad es que me sorprendió redescubrirla. Es una ciudad muy viva, llena de terrazas, comercio local y con un centro histórico que se recorre a pie sin esfuerzo.
Lo que más me apetecía era hacer la ruta modernista, ya que aquí se conservan más de 80 edificios de esa época. Aunque Gaudí nació aquí, no diseñó ninguna obra en su ciudad natal. Aun así, el Gaudí Centre merece la visita si te interesa su figura o simplemente quieres entender cómo nació el movimiento modernista.

Entre mis favoritos están la Casa Navàs, que puedes visitar por dentro, y el Institut Pere Mata, que recuerda al Hospital de Sant Pau de Barcelona. Todo está muy bien señalizado y, si te va la arquitectura, vas a disfrutar como un enano.
No olvides que Reus es una de las cunas del vermut más importantes del mundo. Tiene su propia ruta del vermut así como su museo específico. No dejes de ir a alguno de los locales más relevantes de este aperitivo.
Para aparcar, usé el aparcamiento que ha puesto el ayuntamiento de Reus para autocaravanas en el Carrer Camí de Riudoms, 37, que está bien ubicada en el mismo centro de Reus, ojalá más ayuntamientos tomaran este tipo de iniciativas. Muy recomendable si quieres tomarte el día con calma.
Mazinger Z
Sal de Reus rumbo a Cabra del Camp por la C-14 y después la TV-2443. En autocaravana puedes tardar unos 35 minutos, y aunque la carretera es estrecha en algunos tramos, merece totalmente la pena.
Lo curioso de esta parada es que, en medio de una urbanización rodeada de naturaleza, aparece una estatua de Mazinger Z de más de 10 metros de altura. Si vas con otras personas o peques no digas nada, que alucinen cuando la vean. Fue instalada en los años 80 como reclamo para una urbanización que nunca llegó a desarrollarse del todo. A día de hoy se ha convertido en lugar de peregrinaje para nostálgicos del anime y gente curiosa que viaja en autocaravana como tú y como yo.
Cuando llegas y la tienes delante, impresiona más de lo que esperas. Es un lugar perfecto para hacer una parada diferente, echar unas fotos y comerte algo en la zona de picnic que hay junto a la figura.

Edad media y senderismo – 2 días
Después de la parada friki en Mazinger Z, tocaba cambiar completamente de registro. Me dirigí hacia el interior de la provincia, donde el paisaje empieza a llenarse de bosques, pueblos de piedra y caminos que huelen a pino y leña. Esta parte de la ruta es perfecta si te apetece desconectar, hacer senderismo y respirar aire puro.
Durante dos días estuve recorriendo los alrededores de Montblanc, el Paratge Natural de Poblet, Prades y otros pequeños núcleos que parecen sacados de la Edad Media. Aquí los trayectos son algo más largos y serpenteantes, pero eso forma parte del encanto.
Para dormir, encontré muy buena base en el Camping Prades Park, que está muy bien equipado y situado en pleno corazón de las montañas de Prades con parcelas amplias y piscina. Desde ahí puedes organizar excursiones por toda la zona sin mover la autocaravana cada día.
Alcover
Saliendo de Cabra del Camp dirígete por la TV-2001 hasta llegar a Alcover en unos 30 minutos con la autocaravana. Es una de esas paradas tranquilas que a veces no se planifican, pero que acaban siendo una grata sorpresa.
Lo que más me llamó la atención fue el Museu d’Alcover, ubicado en una antigua casa noble del siglo XVII. Tiene una colección de fósiles espectacular, con piezas de hace más de 240 millones de años encontradas en la zona, lo cual no me esperaba para nada en un pueblo tan pequeño. Si te gusta la geología o simplemente la historia natural, es una visita muy recomendable.
El casco antiguo también merece un paseo sin prisas. Está bien conservado y mantiene un aire medieval muy auténtico. La zona formó parte de la línea defensiva templaria en la Edad Media.
Aunque no me quedé a dormir aquí, vi que el Área de autocaravanas de Alcover (junto al polideportivo) está bien señalizada, es gratuita y tiene servicios básicos, así que puede ser una buena opción si quieres hacer noche antes de seguir hacia Prades. Pero ten en cuenta que es una zona de mucho ruido por bares y discotecas, así que lo dejo a tu elección.
Montañas de Prades
Sal de Alcover y ve por la C-14 hasta Montblanc y luego tomé la T-704 hacia Prades. En autocaravana el recorrido dura unos 50 minutos, con curvas, sí, pero también con vistas impresionantes a medida que vas ganando altitud.
Las Montañas de Prades están llenas de bosques de pinos, caminos de tierra, aire puro… Aquí te olvidas del móvil, del reloj y de cualquier ruido que no sea natural. La ruta de senderismo que hice fue hasta el mirador de la Roca Foradada, que ofrece una vista espectacular del valle.

El pueblo de Prades en sí también es una maravilla. Está construido con piedra rojiza, por lo que se le conoce como la “Vila vermella”, y tiene una plaza porticada que es perfecta para tomarte algo al sol. Debes saber que por su localización, a más de 900 metros de altitud, ¡por la noche refresca incluso en verano! Comí en La Font, un restaurante familiar con terraza en la misma plaza de Prades, precio calidad muy bien. Recuerdo que tenían menú del día.
Para dormir, como te conté antes, me instalé en el Camping Prades Park.
Si te apetece alojarte en un sitio diferente, en el mismo Prades hay un complejo que ofrece alojamiento en burbujas y casas en los árboles, yo tuve la oportunidad de alojarme allí mismo en una escapada y es una experiencia única.
Vimbodí i Poblet / Paratge Natural de Poblet
Desde Prades ve por la T-700 dirección Vimbodí i Poblet. El camino en AC es de unos 40 minutos, bajando por una carretera rodeada de bosque, perfecta para disfrutar con calma.
Aquí el protagonista es sin duda el Paratge Natural de Poblet, una de las masas forestales mediterráneas mejor conservadas de Cataluña. Hay rutas de senderismo muy bien señalizadas, como la que sube al Mirador de la Pena o la que atraviesa el barranco de Castellfollit. Si te gusta caminar, aquí puedes pasar el día entero explorando.
Antes o después del paseo por la naturaleza, vale la pena acercarse al Museo del Vidrio de Vimbodí, una pequeña joya donde aún hoy se hacen demostraciones de soplado de vidrio de forma artesanal. Me sorprendió lo bien que lo explican todo y lo cercano que es el ambiente.
Monasterio de Poblet
En menos de 5 minutos por la TV-7002 llegas al impresionante Monasterio de Poblet, uno de los conjuntos monásticos más grandes y mejor conservados de Europa. Hay un pequeño aparcamiento junto al monasterio donde puedes dejar tu AC para hacer la visita. Si te gusta la historia es una parada imprescindible.

Recorrerlo por dentro es como hacer un viaje directo a la Edad Media. La iglesia, el claustro, la sala capitular… todo está restaurado con mimo y te permite imaginar cómo era la vida monástica siglos atrás. Lo que más me impactó fue la tumba de los Reyes de la Corona de Aragón, con esculturas funerarias de un nivel artístico altísimo. Entre ellos, el mítico Jaime I el Conquistador, del cual puedes escuchar su historia en este podcast del añorado Juan Antonio Cebrián.
Debes saber que el monasterio sigue activo, y los monjes cistercienses que lo habitan elaboran vino y otros productos que puedes comprar en la tienda. Si puedes, te recomiendo hacer la visita guiada, porque te cuentan anécdotas e historias que no aparecen en los paneles informativos.
Montblanc
Vuelve a tu AC en Monasterio de Poblet y toma la TV-7001 dirección Montblanc, en unos 10 minutos ya estarás dentro de sus murallas. Porque sí, lo primero que ves al llegar son las murallas medievales perfectamente conservadas que rodean el casco antiguo, y eso ya te da una pista de lo especial que es este lugar.
Montblanc es uno de esos pueblos que te atrapan desde el primer paseo. Las calles empedradas, los arcos de piedra, las casas señoriales… todo está cuidado con un gusto tremendo. Según la leyenda, aquí Sant Jordi mató al dragón, y cada año celebran una semana medieval con recreaciones históricas, mercados y ambientación de época que lo transforma todo.
Uno de mis rincones favoritos fue la iglesia de Santa Maria la Major, que domina el centro desde lo alto de una escalinata imponente. También disfruté mucho perdiéndome sin rumbo por las callejuelas y descubriendo pequeñas plazas con encanto.
La Terra Alta y Priorat en autocaravana – 3 o 4 días
Este tramo de la ruta en AC por Tarragona me llevó por algunos de los paisajes más auténticos y menos masificados de toda Cataluña. Durante tres o cuatro días recorrí la Terra Alta y zonas limítrofes del Priorat, una combinación perfecta de pueblos con encanto, naturaleza salvaje, historia reciente y buen vino.
Las carreteras aquí son estrechas pero tranquilas, y moverse en autocaravana es una gozada porque tienes la sensación de estar realmente lejos del turismo convencional. Desde Montblanc, bajé por la T-700 hacia L’Espluga de Francolí, y luego fui enlazando con la T-330 y otras comarcales para ir parando en sitios que parecen sacados de un libro.
En esta parte de la ruta dormí en varios puntos, alternando áreas de autocaravanas gratuitas y campings rurales. Todo es más sencillo, más cercano, y la gente te saluda cuando llegas. Si te gusta conducir sin prisas y descubrir rincones poco conocidos, esta zona es una auténtica joya.
Siurana
Para seguir el viaje en autocaravana por Tarragona, sal de Montblanc deberás tomar la C-242 dirección sur hasta Cornudella de Montsant, y desde allí sube por la carretera local hacia Siurana. El trayecto en autocaravana dura alrededor de 1 hora, y aunque el último tramo es estrecho y con curvas, la recompensa al llegar es brutal.
Siurana es, sin exagerar, uno de los pueblos más bonitos de Cataluña. Está encaramado en lo alto de un risco, con vistas al embalse y a un paisaje que parece sacado de una película de fantasía. Fue el último bastión musulmán en Cataluña antes de la reconquista, y aún se conservan restos del castillo árabe y de la leyenda de la reina mora que prefirió lanzarse al vacío antes que rendirse.

El pueblo es pequeñito, pero cada rincón tiene magia: la iglesia románica de Santa Maria, las calles empedradas, los miradores… Y si te gusta la escalada, esta zona es una meca internacional para escaladores por sus espectaculares paredes de roca.
Para dormir, puedes aparcar la autocaravana en el parking habilitado en la entrada del pueblo. No tiene servicios, pero las vistas y la tranquilidad compensan con creces. También tienes opción de bajar a Cornudella de Montsant, donde hay área de autocaravanas gratuita.
Pinell de Brai
En Siurana regresa a Cornudella y toma de nuevo la C-242 hasta enlazar con la C-12 dirección sur. El recorrido en autocaravana hasta Pinell de Brai es de unas 2 horas, pasando por paisajes de viñedos, colinas suaves y pueblos tranquilos donde parece que nunca pasa nada… y eso es justo lo que buscaba.
Pinell de Brai es un lugar pequeño pero con una joya arquitectónica que justifica la parada: su Cooperativa modernista, obra de Cèsar Martinell, discípulo de Gaudí. Este edificio, además de precioso por fuera, sigue en funcionamiento y puedes entrar a visitar sus enormes tinas de vino y aceite, todo bajo unas bóvedas que parecen una catedral agrícola. También tienen tienda y restaurante, así que aproveché para llevarme una botella de vino de la DO Terra Alta y un aceite espectacular.
El pueblo en sí es muy tranquilo, perfecto para pasear sin prisas. Encontré aparcamiento sin problema junto al campo de fútbol.
Gandesa
Saliendo de Pinell de Brai debes ir por la C-43 y en menos de 15 minutos llegas a Gandesa. Lo bueno de esta zona es que las distancias son cortas y los paisajes invitan a parar en cualquier rincón: campos de olivos, viñedos, colinas suaves y pueblos que parecen detenidos en el tiempo.
Gandesa es la capital de la comarca de la Terra Alta, y eso se nota: tiene más movimiento que los pueblos vecinos, pero sin perder ese aire rural que lo hace especial. Lo primero que fui a ver fue la Cooperativa modernista, también obra de Cèsar Martinell. Su fachada de ladrillo visto, con detalles cerámicos y grandes arcos, es impresionante, y por dentro mantiene ese espíritu funcional pero artístico del modernismo agrario catalán.
Es importante recordar que Gandesa fue escenario clave en la Batalla del Ebro, y si te interesa el tema como a mi, puedes visitar el Centro de Estudios de la Batalla del Ebro, que ofrece una visión muy humana del conflicto. A mí me impactó más de lo que esperaba.

Acércate si quieres a Corbera d’Ebre, localidad a 5 mintuos de Gandesa, donde puedes visitar el pueblo antiguo que fue bombardeado durante la guerra y que se mantiene tal como estaba, como el conocido Belchite. Además, por la zona puedes visitar antiguas trincheras que fueron utilizadas en el conflicto.
Prat de Comte y el balneario natural de Fontcalda
Dirígete por la C-43 dirección Pinell de Brai, y luego una carretera local hacia Prat de Comte. El trayecto hasta el área de acceso a Fontcalda fueron unos 30 minutos en total. A partir de ahí, toca dejar la autocaravana y caminar, porque el balneario natural de la Fontcalda solo es accesible a pie o en bici por la Vía Verde o por caminos rurales.

Y te aseguro que vale la pena: aguas termales que brotan a unos 28 grados todo el año, en medio de un entorno salvaje de rocas y vegetación. Yo fui entre semana y estaba casi solo. Me metí en el agua, cerré los ojos y sentí que el viaje había merecido la pena solo por ese momento.
Muy cerca están las ruinas de un antiguo balneario y la ermita, lo que da al lugar un aire aún más mágico. Si haces la ruta en bici por la Vía Verde de la Terra Alta, Fontcalda es una parada obligada, aunque solo sea para descansar los pies en el agua caliente.
Horta de Sant Joan
Saliendo de Prat de Comte debes tomar la T-333 dirección sur y llegué a Horta de Sant Joan en unos 25 minutos. Es uno de esos pueblos que, cuando los ves aparecer en lo alto de la colina, entiendes por qué Pablo Picasso se enamoró del lugar. De hecho, pasó varias temporadas aquí y lo consideraba uno de sus rincones favoritos del mundo.
Puedes visitar el Centro Picasso, donde se conservan reproducciones y documentación de las obras que hizo durante su estancia en Horta. El centro está en un edificio precioso en plena plaza mayor, y la visita es muy amena, aunque no seas especialmente fan del pintor.
Más allá de lo artístico, Horta de Sant Joan tiene un casco antiguo encantador, calles empedradas, casas de piedra y vistas espectaculares al Parc Natural dels Ports. Desde el pueblo salen varias rutas de senderismo, como la que lleva a la ermita de Sant Salvador, que ofrece panorámicas brutales del entorno.
Yo pasé la noche en el Área de autocaravanas de Horta de Sant Joan que está en Carrer Dedicat al Medi Natural, 21. de bajo coste y muy tranquila, situada junto al campo de fútbol. Tiene servicios básicos y está bien ubicada para explorar el pueblo andando.
Miravet
Debes volver a la T-333 hasta llegar a Benifallet y luego la C-12 dirección norte, bordeando el río Ebro. El viaje en autocaravana dura unos 45 minutos y es de los más bonitos de toda la ruta: vas siguiendo el curso del río, entre campos de cultivo y montañas.

Llegar a Miravet mola y mucho. Lo primero que ves es el pueblo colgado sobre un meandro del Ebro, con su castillo templario dominando desde lo alto. Lo más divertido es cruzar el río en el pas de barca, un transbordador fluvial sin motor que funciona gracias a la corriente. Caben coches (y sí, también la autocaravana), y es una experiencia diferente y muy auténtica.
Una vez en el pueblo, paseé por las callejuelas empinadas hasta el castillo. Fue una fortaleza islámica antes de convertirse en encomienda templaria, y se nota en los muros, los patios y la estructura laberíntica. Las vistas desde arriba al Ebro son simplemente espectaculares.
Tortosa
Desde Miravet sigue por la C-12 hacia el sur en dirección Tortosa. La ruta en autocaravana dura alrededor de 40 minutos y sigue el curso del Ebro, cruzando zonas agrícolas y pequeños pueblos que invitan a parar. Pero esta vez fui directo, porque tenía ganas de descubrir esta ciudad con tanta historia.
Tortosa tiene un casco antiguo fascinante. Lo primero que hice fue subir al castillo de la Suda, hoy reconvertido en parador. Desde allí tienes vistas panorámicas del Ebro, de la ciudad y de los puentes que la cruzan. Este castillo fue una fortaleza andalusí antes de ser tomado por los cristianos, y conserva elementos árabes, medievales y renacentistas mezclados con gusto.
Después bajé a pie hasta la catedral de Santa Maria, con una fachada barroca imponente y un interior gótico muy sobrio. Me sorprendió que debajo de la catedral haya restos arqueológicos visitables, incluyendo partes del foro romano.
Esta localidad tiene una buena oferta gastronómica, muy reconocida, así que aproveché para comer en un local llamado Dmiquel Cuina de Temporada y probar platos de la zona con base de arroz y pescado, aunque hay mucha variedad. Muy recomendable.
Para dormir, utilicé el Área de autocaravanas de Tortosa, con servicios y a unos 15 minutos caminando del centro (no está cerca). Ideal si quieres quedarte un poco más y seguir explorando la ciudad al día siguiente.
Visita las Terres de l’Ebre en autocaravana – 2 o 3 días
Después de dejar atrás Tortosa, me adentré en una de las zonas más especiales de toda Cataluña: las Terres de l’Ebre. Aquí el paisaje cambia por completo. El río se convierte en protagonista absoluto, los arrozales se extienden hasta el horizonte y la vida parece regirse por otro ritmo, más pausado, más conectado con la tierra.
Durante dos o tres días recorrí el Delta, comí pescado fresco en Sant Carles de la Ràpita, visité miradores, hice rutas a pie por zonas naturales y vi más aves de las que habría imaginado. Si te gusta la naturaleza, la fotografía o simplemente desconectar, esta parte de la ruta es imprescindible.
Dormí en varias ubicaciones, alternando áreas de autocaravanas municipales y campings frente al mar o cerca de los arrozales. Es un entorno ideal para viajar con calma y dejarte sorprender.
Sant Carles de la Ràpita
Seguí la ruta en autocaravana por Tarragona por la C-12 hasta Amposta y luego la TV-3401 en dirección Sant Carles de la Ràpita. El trayecto en autocaravana fue de unos 40 minutos, cruzando los arrozales que ya anuncian que estás entrando en el Delta del Ebro.
Lo que más me gustó de Sant Carles fue su ambiente marinero, auténtico y relajado. Paseé por el puerto, vi cómo descargaban pescado en la lonja y aproveché para comer en uno de los restaurantes del paseo marítimo. El “suquet de peix” que probé aquí fue de los mejores del viaje, con pescado de la bahía recién sacado del agua.
En días claros puedes subir al Mirador de la Guardiola, desde donde se ve toda la Badia dels Alfacs y parte del delta. Es ideal para entender el paisaje y hacer fotos espectaculares.
Una recomendación personal, no te bañes en su playa, ya que el suelo de sus aguas es como si fuera fango o algo similar, no lo sabía y la experiencia no fue agradable.
Para dormir, me instalé en el Área de autocaravanas de Sant Carles de la Ràpita, con servicios básicos, muy tranquila y a poca distancia del centro y del paseo. Muy recomendable si quieres quedarte más de una noche y explorar la zona con calma. Pero debo advertirte que no está nivelada.
Amposta
Hice el camino inverso por la TV-3401 hasta conectar con la C-12, y en unos 20 minutos llegué a Amposta, una de las principales puertas de entrada al Delta del Ebre.
Amposta tiene una mezcla muy interesante entre tradición y modernidad. Empecé el paseo cruzando el puente colgante sobre el Ebro, símbolo de la ciudad, que fue en su día el más largo de España en su categoría. Se construyó en 1921 y aún hoy sigue en uso. Desde allí tienes una panorámica preciosa del río.
También aproveché para visitar el mercado municipal, que está muy bien conservado y tiene paradas con producto local de calidad. Si te gusta la gastronomía de proximidad, aquí puedes abastecerte bien para los próximos días de ruta y cocinar en la autocaravana.
Delta de l’Ebre
Siguiendo el viaje en autocaravana por Tarragona retomé la TV-3405 hacia el interior del delta. En menos de 25 minutos estaba completamente rodeado de arrozales, canales y caminos de tierra que parecen perderse en el horizonte. Aquí el paisaje se vuelve plano, inmenso y silencioso. Es una sensación muy distinta a todo lo que había visto hasta ahora en la ruta.

La primera parada la hice en MónNatura Delta, un centro de interpretación muy bien montado donde puedes ver aves, visitar las antiguas salinas y entender cómo funciona todo el ecosistema del delta. Me sorprendió lo bien explicado que está todo, ideal si viajas con niños o simplemente quieres entender lo que estás viendo.
Después seguí hasta la Punta del Fangar, uno de mis rincones favoritos del viaje. Dejé la autocaravana en el acceso permitido y caminé entre dunas hasta llegar al faro, que parece sacado del desierto. La verdad es que este paisaje cambia radicalmente según la luz del día. Al atardecer es mágico.
Para dormir hay varias opciones. Yo elegí el Área de autocaravanas de Deltebre, con servicios, cerca del río y bien situada para moverte por toda la zona. También hay campings más cercanos a la costa si prefieres un entorno más natural. Si quieres más info, puedes echarle un vistazo a esta ruta en autocaravana por el Delta del Ebro donde doy más detalles.
Alcanar
Desde el corazón del delta, toma la TV-3408 y luego la N-340 dirección sur. En unos 40 minutos llegarás a Alcanar, el punto más meridional de la provincia de Tarragona. Aquí ya se respira otra atmósfera, más cercana a la Comunidad Valenciana, con un toque mediterráneo muy marcado.
Acércate a Les Cases d’Alcanar, su núcleo costero, donde el ambiente es puramente marinero. Barquitas, casas blancas, restaurantes de pescado fresco y un paseo tranquilo junto al mar. Siéntate en una terraza frente al puerto y pide un arroz marinero. El paraíso.
Muy cerca de Alcanar están los yacimientos íberos de La Moleta del Remei, que puedes visitar si te interesa la historia antigua de la zona. El entorno está bien señalizado y rodeado de olivos.
Para pernoctar utilicé el Área de autocaravanas de Alcanar, gratuita, ubicada en un entorno tranquilo y con servicios básicos. También puedes quedarte en el Camping Cases, justo al lado del mar, si te apetece acabar la ruta con un toque más playero y relajado.

Raul Ortega Herrero
- CEO y fundador de Autocaravaners desde 2018.
- Más de 20 años viajando en autocaravana por toda Europa.
- Mecánico profesional y taxista durante 18 años.
- Ha ocupado todos los puestos de dirección en una junta del sector.
