Alicante en Autocaravana, ruta por la Costa Blanca y el interior

¡Feliz día autocaravanero! Soy Raúl de Autocaravaners y hoy quiero proponerte una ruta en autocaravana por España ideal para una escapada o unas vacaciones inolvidables junto al mar. Se trata de un viaje en autocaravana por la provincia de Alicante, una experiencia que te permitirá descubrir la Costa Blanca y su encantador interior como un auténtico nómada. Si dispones de más días, puedes enlazar esta aventura con la ruta en autocaravana por Castellón que te compartí hace poco y también con la ruta en Valencia.

Este viaje en autocaravana lo voy a describir de norte a sur, ya que nosotros partimos desde Barcelona rumbo al sur de la Comunidad Valenciana, y quiero ser lo más fiel posible a nuestra experiencia real. ¡Vamos al lío!

Denia, comienzo de la ruta en autocaravana por la provincia de Alicante

Desde Barcelona hasta Denia tienes unas 6 horas de carretera con AC sin pisarle, la mayoría por la AP-7 o la N-332 si prefieres evitar peajes. En nuestro caso, como llevábamos tiempo y ganas de disfrutar del paisaje, optamos por la segunda opción. Esto también depende desde el punto de España donde comiences el viaje, obviamente, yo solo lo describo desde nuestra experiencia.

Para pasar la noche, nosotros hicimos noche en el Área de Autocaravanas Dénia Camper Park, que está a las afueras, pero bien conectado y con todos los servicios que necesitas para una parada cómoda. Actualmente, para realizar esta publicación, me he dado cuenta que lo han cerrado. Pero no te preocupes, ya que justo al lado hay un aparcamiento gratuito donde numerosas autocaravanas, campers y caravanas hacen parada. La puedes encontrar en la Carretera de les Marines a Dénia, Km. 0, 5, en Dénia, Alicante.

Denia es una de esas ciudades que se saborean sin prisa. El centro histórico está lleno de callejuelas con casas de fachadas coloridas, pequeñas tiendas locales y terrazas donde te quedarías a vivir. Subimos caminando hasta el castillo de Dénia, que domina toda la ciudad desde una colina. Las vistas al puerto y al Montgó desde allí arriba valen la pena, y dentro se esconde un museo arqueológico que recorre siglos de historia, desde los romanos hasta la época musulmana.

Ruta en autocaravana por Alicante provincia y la Costa Blanca

Una de las cosas que más me sorprendió fue el ambiente marinero que todavía se respira en el puerto, pese a ser una localidad turística. Si te gusta ver llegar los barcos al atardecer, este es tu sitio. Y si eres de buen comer, aquí la parada es obligatoria: la gamba roja de Denia está considerada una de las mejores del mundo. Si te lo puedes permitir, hay un restaurante con 3 Estrellas Michelín (Restaurante de Quique Dacosta) que lo ofrece como plato estrella. Nosotros, más humildes, lo comimos en El Baret de Miquel, que aunque no es barato, tampoco es de lujo. Te lo recomiendo.

Como primera parada de la ruta, Denia deja el listón muy alto. Tiene ese equilibrio perfecto entre cultura, paisaje, gastronomía y autenticidad que te hace sentir que el viaje ha empezado DE VERDAD.

Parque Natural del Montgó

Saliendo de Denia y en menos de 20 minutos por la CV-736, llegas al Parque Natural del Montgó, un imponente macizo que se levanta entre Denia y Jávea. La carretera es sencilla y agradable, con tramos desde donde ya puedes ver la silueta de la montaña recortándose sobre el cielo.

Mapa del Parque Natural del Montgó entre Denia y Jávea
Rutas y puntos de interés en el Parque Natural del Montgó

Nosotros dejamos la autocaravana en el parking del Centro de Interpretación del Montgó, en la zona del Pare Pere, que es gratuito y bastante tranquilo para una visita de día. Eso sí, no está pensado para pernoctar, pero es perfecto si quieres pasar unas horas en plena naturaleza.

Lo que hace especial al Montgó no es solo su altura (más de 750 metros), sino la biodiversidad brutal que alberga en tan poco espacio: más de 600 especies de flora, muchas de ellas exclusivas. Nosotros hicimos una ruta sencilla desde el centro de interpretación hasta la Cova de l’Aigua, una antigua cisterna excavada en la roca por los romanos que todavía conserva inscripciones. El paisaje es una mezcla de pinos, matorral mediterráneo, roca viva y unas vistas alucinantes al mar.

Si tienes suerte y es un día despejado, desde algunos puntos altos del Montgó se puede ver la isla de Ibiza en días muy claros. No fue nuestro caso, pero solo probarlo ya valía la pena.

Jávea y sus playas

Tomas la CV-736 en dirección sur y en unos 25 minutos habrás llegado a Jávea (o Xàbia), una de las joyas más completas en esta ruta en autocaravana por la Costa Blanca. Aunque el camino es corto, está lleno de curvas con vistas que invitan a parar cada dos por tres para hacer una foto.

Senda litoral junto al mar en Jávea con cielo nublado
Paseo costero de Jávea con vistas al Mediterráneo

Nosotros pasamos la noche en el Wecamp Jávea, que está muy bien equipado, con sombra, piscina, zona deportiva y un ambiente tranquilo. Tiene buena conexión al centro y a las calas más conocidas. Reserva con mucha antelación sino quieres quedarte sin parcela para tu AC.

Jávea es un lugar donde podrías quedarte una semana sin aburrirte. Es y se siente Mediterráneo al 100%. Tiene casco antiguo con callejuelas de piedra y flores en las ventanas, zona de puerto con ambiente marinero, y playas y calas para todos los gustos. Una de mis favoritas es la Cala de la Granadella, de aguas transparentes y rodeada de pinos. Eso sí, en verano se llena, así que mejor ir pronto o fuera de temporada.

No dejes de visitar la iglesia-fortaleza de San Bartolomé, en pleno centro histórico. Fue construida en el siglo XVI como refugio contra los ataques piratas. Hoy sigue siendo uno de los símbolos del pueblo.

Moraira en autocaravana

En Jávea fuimos primero por la carretera CV-734 y después enlazamos con la CV-737 en dirección a Moraira. Tardarás unos 30 minutos en llegar, atravesando una zona de urbanizaciones y pequeños valles donde los viñedos y los pinos se mezclan con vistas al mar. Si vas tranquilo, es un trayecto muy agradable para conducir en autocaravana.

Castillo de Moraira al atardecer con cielo nublado
El Castillo de Moraira, vigilante frente al mar, entre historia y costa

En Moraira nos quedamos en el Camping Moraira, un camping a las afueras de Moraira pero con muy fácil acceso al centro y las playas.

Moraira es un antiguo pueblo de pescadores que ha sabido crecer sin perder el encanto. Tiene un castillo del siglo XVIII junto al mar que fue construido para defenderse de los piratas berberiscos, y aunque es pequeño, tiene una ubicación espectacular frente a la playa.

Es uno de esos sitios que, aunque sea turístico, no te abruma, es tranquilo y familiar, con mayoría de turistas españoles aunque vimos muchos alemanes (¡estos si que saben!). Para comer, te recomiendo The Olive Tree Abrasador, no dejes de probar su ensalada de pistachos (!). Paseamos por el puerto, nos tomamos un helado frente al mar y terminamos el día viendo el atardecer desde el mirador del Cap d’Or, una pequeña caminata que te recompensa con vistas increíbles.

Cala del Moraig

Retomas la CV-737 y luego la CV-741 en dirección al Poble Nou de Benitatxell. En menos de 20 minutos ya estás en la Cala del Moraig, uno de los rincones más espectaculares de toda la Costa Blanca. El acceso final tiene pendiente y curvas cerradas, así que conviene ir con calma y, si puedes, evitar las horas punta ya que es un sitio muy conocido y por tanto, concurrido.

Cala del Moraig con acantilados y aguas turquesas
Acantilados y aguas cristalinas en la Cala del Moraig, en Benitatxell

Es ideal como una parada en tu trayecto entre Moraira y Calpe, no como destino para hacer noche. Si viajas en temporada alta, te recomiendo madrugar o visitarla a última hora para poder disfrutarla con calma, ya que es muy visitada por su espectacularidad.

La Cala del Moraig es famosa por su agua turquesa, sus acantilados y la Cova dels Arcs, una cueva natural con arcos esculpidos por el mar, justo al pie del acantilado. Es un lugar muy instagrameable y también muy frecuentado por buceadores y aficionados al snorkel. El contraste entre el azul intenso del agua y las paredes de roca es de postal.

Curiosamente y pocos lo conocen, esta cala está justo encima de una falla geológica activa, y la Cova dels Arcs es en realidad la entrada al sistema subacuático de agua dulce más largo de Europa occidental.

Calpe

Saliendo de la Cala del Moraig dirígete hacia Calpe tomando la CV-737 y luego la N-332 en dirección sur. Son unos 35 minutos en autocaravana por una carretera muy panorámica, con tramos que permiten ver el mar entre montañas y urbanizaciones encaramadas en la ladera. Calpe combina naturaleza bruta, historia y ese toque de vida costera que hace que siempre tengas algo que hacer o que contemplar. Una parada imprescindible en un viaje en autocaravana por la Costa Blanca.

Vista aérea de la playa de Calpe y el Peñón de Ifach
Vista panorámica de Calpe y su icónico Peñón de Ifach, en la Costa Blanca

Pasamos la noche en el Camping Calpe Mar, muy céntrico, con buen ambiente familiar internacional y todos los servicios necesarios. Desde allí puedes moverte andando a casi todo.

Este pueblo marinero impresiona por su Peñón de Ifach, un coloso de roca caliza de más de 300 metros de altura que emerge del mar como si fuera un gigante dormido. Si te gusta caminar, hay una ruta hasta la cima que ofrece vistas espectaculares, aunque la última parte es bastante exigente. Si tienes algún tipo de movilidad física limitada no te recomiendo la ruta.

En el casco antiguo hay un rincón conocido como el «Forat de la Mar», un hueco en la muralla medieval desde donde los vigías controlaban la llegada de barcos enemigos. Hoy en día, es una ventana perfecta para una buena foto y todo el mundo se la hace como testigo de su paso por Calpe.

También merece la pena pasear por las salinas de Calpe, situadas en pleno casco urbano. Allí vimos flamencos alimentándose al atardecer, quien nos lo iba a decir que en medio de una localidad tan turística, nos íbamos a encontrar un espectáculo como ese.

Es un emplazamiento turístico donde se dan cita muchos famosos (actores, políticos, cantantes, etc.) para sus vacaciones. Como curiosidad te digo que nos encontramos con el actor Fernando Tejero, de las famosas series Aquí no hay quien viva y La que se avecina. Un tipo majo, la verdad.

Altea

Dejas atrás Calpe por la N-332 hacia el sur y en apenas 25 minutos has llegado a Altea, uno de los pueblos con más encanto de toda la provincia. La travesía es cómoda y con vistas espectaculares al Mediterráneo, especialmente al cruzar el río Algar.

Vista panorámica de Altea al atardecer con el mar al fondo
Atardecer sobre Altea, uno de los pueblos con más encanto de Alicante

Nosotros aparcamos en un aparcamiento gratuito que puedes ver aquí. Está a menos de 10 minutos andando del casco antiguo. Es tranquilo, tiene iluminación de noche y es ideal para pasar una o dos noches sin problema.

Altea te recibe con su conocido casco antiguo de casas blancas y calles empedradas. Muchas de ellas llevan nombres de poetas y escritores. Ideal para callejear sin rumbo, sentarte en una terraza con vistas al mar y simplemente disfrutar del momento. Es un pueblo con una gran tradición artística, y se nota en la cantidad de galerías, talleres y músicos callejeros que le dan vida a cada rincón. En el mismo centro encontrarás la famosa cúpula azul de la iglesia de Nuestra Señora del Consuelo, que domina el paisaje desde lo alto. Subir hasta allí es obligatorio: las vistas al mar desde sus miradores son de las que te hacen parar y respirar hondo.

Te advierto de que sus playas son principalmente de piedras y no de arena fina, lo que se hace bastante incómodo en general sino estás acostumbrado. Para playas, en este viaje en autocaravana por Alicante, hay muchos mejores destinos, algunos ya te los he citado y otros vendrán después.

Fuentes del Algar

Sal de Altea por la CV-755 en dirección interior hasta llegar a las Fuentes del Algar, en Callosa d’en Sarrià. El camino dura unos 30 minutos y va ganando altitud mientras nos alejamos del mar, atravesando campos de nísperos y pequeñas masías que dan un aire más rural a la ruta.

Para visitar este paraíso natural, puedes dejar la autocaravana en el Parking Les Fonts del Algar, que está habilitado para vehículos grandes y justo al lado de la entrada. Es de pago, pero muy cómodo.

Las Fuentes del Algar son una serie de pozas naturales y pequeñas cascadas formadas por el río Algar, que ha modelado durante siglos este entorno de aguas cristalinas. Hay pasarelas, senderos y zonas para bañarse en verano, aunque el agua está siempre fresquita. El acceso está regulado, es de pago y cuenta con un límite de aforo, porque el lugar fue declarado Zona Húmeda protegida. Es uno de los paisajes fluviales más bonitos que puedes visitar en el interior de Alicante.

Después de tanta costa, este alto en el camino con sombra, agua dulce y vegetación nos vino de maravilla para refrescarnos y cambiar de escenario. Si vas en temporada alta, te recomiendo llegar temprano para evitar colas, además de reservar por la página web con antelación y disfrutar del lugar con más calma. Esta excursión es ideal para un día entero o como hicimos nosotros, las fuentes por la mañana y el siguiente destino, Guadalest, por la tarde.

Guadalest

Vuelve a la CV-755 hacia el interior, subiendo entre montañas y curvas suaves hasta llegar a Guadalest. En una media hora habrás llegado a destino, y aunque es corto, merece la pena hacerlo sin prisas: las vistas al embalse y al valle son espectaculares.

Escalinata de acceso al castillo de Guadalest entre rocas
Escaleras hacia el castillo de Guadalest, uno de los pueblos más bonitos del interior de Alicante

Para aparcar, utilizamos el aparcamiento que ha puesto el ayuntamiento para turismos, campers y autocaravanas situado junto al acceso al pueblo. Es de pago, pero amplio, con zona de picnic y una panorámica preciosa del embalse y las montañas.

Guadalest es uno de los pueblos más pintorescos de toda la Comunidad Valenciana. Se asienta sobre una roca escarpada y su castillo medieval parece sacado de un decorado de película. Para llegar a su casco antiguo hay que cruzar un túnel excavado en la roca, algo que ya te prepara para lo que vas a encontrar dentro: casas blancas, miradores infinitos y un montón de museos curiosos, como el Museo de Miniaturas o el del Salero y el Pimentero. Desde el mirador principal, en días claros, se puede ver el mar a lo lejos, aunque estés en plena montaña. Ese contraste entre lo azul del embalse, el verde de la sierra y el blanco del pueblo es simplemente mágico.

Algo que suele decirse —y con razón— es que hay momentos en la vida que se te quedan grabados para siempre. En mi caso, el 11 de septiembre de 2001 estaba paseando por primera vez por las calles de Guadalest (años después volví para esta ruta en AC por Alicante), descubriendo su castillo, sus miradores y ese encanto casi de cuento… mientras, al otro lado del mundo, dos torres eran derribadas en uno de los atentados más impactantes de la historia.

La vida, a veces, entrelaza recuerdos felices con tragedias lejanas. Desde entonces, cada vez que veo algo relacionado con el 11S, me viene a la memoria aquel paseo en un principio tranquilo entre las callejuelas de Guadalest, abruptamente interrumpido por la información que nos trasladaban los propios vecinos de lo que estaba ocurriendo en Nueva York. Un contraste brutal, que aún hoy me acompaña. La vida…

Barranco de la Encantada

Por la misma carretera CV-755 de esta ruta te diriges a Gorga, y desde allí sigues por la CV-700 hasta Planes. Tendrás que conducir 1 hora en autocaravana para llegar, y aunque es una ruta algo más larga y con curvas, compensa con creces por el paisaje de montaña, bancales de olivos y pueblos que parecen detenidos en el tiempo, principalmente agrarios.

Pozas verdes del Barranco de la Encantada con bañistas
Pozas naturales del Barranco de la Encantada, en Planes

Una vez en Planes, puedes aparcar en el Parking Área Recreativa Gorg del Salt, junto al inicio de la ruta hacia el Barranc de l’Encantada. No es un área específica para autocaravanas, pero si llegas temprano encontrarás espacio y mucha tranquilidad para una parada de día.

El Barranco de la Encantada es una de esas joyas escondidas del interior de Alicante. Su nombre proviene de una leyenda local en la que una mujer encantada aparece una vez al año junto al agua, esperando ser liberada. Dicen que si te acercas en la noche de San Juan, aún puedes verla (!). Se trata de una ruta circular fácil, que pasa por pozas naturales, saltos de agua y antiguas infraestructuras de riego. El lugar más conocido es el Gorg del Salt, una piscina natural con cascada donde en verano puedes darte un baño. Agua, sombra, montaña… e ideal si vas con niños. Muy recomendable.

Castell de Castells

Tomas la CV-700 en dirección sur hasta llegar a Benigembla, donde conectas con la CV-720 hacia Castell de Castells. El camino dura unos 50 minutos en autocaravana y atraviesa la Vall de Gallinera y parte de la Vall de Pop, con vistas espectaculares y pueblos escondidos entre montañas. Te recomiendo hacer alguna parada y comprar productos locales en las tiendas de estos pueblos.

En Castell de Castells puedes aparcar en el Parking del Centro de Interpretación del Pla de Petracos, desde donde salen rutas hacia distintos puntos de interés. Es amplio, tranquilo y rodeado de naturaleza, ideal para una parada diurna.

Este pueblo es pequeño, pero está rodeado de un entorno natural privilegiado. Es uno de los municipios más altos de la provincia de Alicante, y por la noche el cielo se llena de estrellas como en pocos sitios. No es casualidad que lo visiten tantos aficionados a la fotografía nocturna. Aquí hicimos una ruta muy especial hasta el Pla de Petracos, un conjunto de abrigos rupestres declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El camino es corto y fácil, y te permite ver pinturas rupestres de más de 8.000 años de antigüedad.

Este fue uno de esos lugares donde sientes que el turismo masivo aún no ha llegado, al menos cuando yo hice esta ruta en autocaravana por la provincia de Alicante. Todo es cercano y auténtico. Un regalo para quienes buscamos rutas diferentes.

Sierra de Bernia

El trayecto te llevará por la CV-720 hasta Jalón (Xaló), y desde allí seguimos por la CV-750 y luego la CV-749 en dirección a la Sierra de Bernia. En más o menos 1 hora estarás allí. Es una carretera de montaña con vistas espectaculares al valle y al Mediterráneo conforme te acercas al macizo.

La mejor opción para aparcar es desde este aparcamiento, donde comienza la famosa ruta circular por la sierra. No es un área habilitada como tal, pero es un punto muy frecuentado por senderistas y se puede estacionar con cierta comodidad si llegas pronto.

La Sierra de Bernia es uno de los parajes más impresionantes de Alicante. En la ladera sur de la sierra están las ruinas del Fuerte de Bernia, una fortaleza del siglo XVI mandada construir por Felipe II para controlar los movimientos de los moriscos. Hoy solo quedan los restos, pero el lugar tiene un aire místico y aislado que te atrapa. Nosotros hicimos la ruta circular que rodea la sierra y que pasa por el Forat, un túnel natural en la roca que atraviesas caminando y que al salir te regala una de las vistas más bestias de toda la Costa Blanca: acantilados, mar, pueblos costeros y el Peñón de Ifach al fondo.

Este tramo de la ruta fue uno de los más intensos físicamente, pero también de los más emocionantes. En este enlace puedes ver distintas rutas por la Sierra. Es naturaleza pura, sin filtros, y muy poco conocida fuera del círculo senderista. Si te gusta caminar y desconectar, no lo dudes: este es tu sitio.

Benidorm (opcional)

Desde la Sierra de Bernia desciente por la CV-749 hacia Altea la Vella, enlaza con la N-332 y en unos 40 minutos llegamos a Benidorm. A pesar de su fama de destino masificado, la entrada desde el norte ofrece una cara más natural y montañosa, especialmente al pasar junto al Parque Natural de la Serra Gelada.

Skyline de Benidorm con rascacielos frente a la montaña
Rascacielos de Benidorm desde el mar, símbolo de la Costa Blanca moderna

En nuestro caso, nos alojamos en una parcela del Camping Armanello, bien situado, con buenas instalaciones, sombra y fácil acceso al centro de la ciudad en bici o caminando. Es una opción perfecta para autocaravanas y una base cómoda para explorar.

Benidorm es un contraste absoluto con el resto de la ruta. Después de tanta montaña y pueblos tranquilos, llegar aquí es como entrar en otro mundo. Rascacielos, playas kilométricas y vida a todas horas. Pero te sorprendería saber que también tiene su parte tranquila y natural. Nosotros hicimos una ruta corta por el Parque Natural de Serra Gelada, desde donde se ven los acantilados caer a plomo sobre el mar. Un espectáculo.

El mirador de la Cruz de Benidorm ofrece una de las mejores vistas de toda la ciudad y la bahía. Se construyó en 1961 como acto simbólico contra el «pecado» turístico, y hoy es uno de los lugares más visitados… con cierta ironía histórica.

También puedes hacer una visita a la Isla de Benidorm, un pequeño islote frente a la ciudad que la primera vez que fui era conocida como la Isla de los Pájaros, debido al gran número de aves que allí viven, como el halcón peregrino.

Benidorm no es un destino que encaje con todo el mundo, pero tiene su encanto si sabes mirar más allá de los tópicos. Y la puesta de sol desde la playa de Poniente, eso sí, es difícil de olvidar.

Villajoyosa

Seguimos por la N-332 en dirección sur y en solo 20 minutos estarás en Villajoyosa, una parada que te recomiendo mucho si te gusta combinar historia, colores y buena gastronomía. Llegarás fácil y rápidamente, ideal para un cambio de ambiente sin hacer demasiados kilómetros.

Villajoyosa es conocida por sus casas de colores frente al mar. Pasear por su paseo marítimo o por el casco antiguo es como entrar en una postal viva. Además, tiene una playa urbana ancha, limpia y muy agradable, ideal para relajarse después de días más movidos en ruta.

Fachada del Museo del Chocolate Valor en Villajoyosa
Entrada del Museo del Chocolate Valor, en el corazón de Villajoyosa

Aquí se encuentra la sede de Chocolates Valor, y puedes visitar su museo (¡hazlo!). Nosotros lo hicimos por la mañana y salimos con una sonrisa (y alguna tableta de más). Aprendes sobre la historia del chocolate en España y puedes ver parte del proceso de elaboración.

Es una parada perfecta para bajar el ritmo, darte un baño, probar buen pescado fresco y perderte entre fachadas llenas de vida. Sabe a pueblo de verdad, con mar y memoria. Un descanso muy agradecido en el camino. Además, si la visitas a finales de julio, podrás disfrutar de su famosa fiesta de Moros y Cristianos que está declarada de Interés Turístico Internacional. No te lo pierdas.

Cuevas del Canelobre

Deberás tomar la AP-7 hacia el interior y enlazamos con la CV-773 para llegar a Busot, donde se encuentran las famosas Cuevas del Canelobre. Tardarás unos 35 minutos en llegar a las cuevas, y a medida que nos acercamos, el paisaje cambia del litoral al entorno montañoso del Cabeçó d’Or.

Hay un parking gratuito junto a la entrada de las cuevas, con espacio suficiente para autocaravanas durante el día. Aunque no es apto para pernoctar, es perfecto para visitar y continuar ruta después.

Interior iluminado de las Cuevas del Canelobre con estalactitas
Interior de las espectaculares Cuevas del Canelobre, en Busot

Las Cuevas del Canelobre son una de las mayores cavidades subterráneas de la Comunidad Valenciana, con una altura de más de 70 metros en su bóveda principal, que recuerda a una catedral gótica. El interior está lleno de estalactitas, estalagmitas y columnas formadas durante millones de años, todo iluminado con gran acierto para realzar las formas naturales. Durante la Guerra Civil, fue utilizada como taller de reparación de aviones por el ejército republicano. Años después, se habilitó para visitas turísticas y hoy incluso se celebran conciertos por su acústica impresionante. La visita dura unos 45 minutos y se hace con guía. Merece la pena totalmente, sobre todo si buscas un plan diferente entre tanta costa y senderismo.

Pantano de Tibi

Bajarás por la CV-773 hasta enlazar con la CV-800 en dirección al Pantano de Tibi durante unos 35 minutos, entre montañas suaves y pinares. Es una carretera tranquila y muy agradable para conducir.

No hay un área específica para autocaravanas, pero puedes aparcar sin problema en el Parking del Embalse de Tibi, al final de una pista asfaltada. Desde allí se accede a pie a la presa y a las rutas que bordean el pantano.

Cascada y muro del pantano de Tibi, Alicante
Vista del muro histórico del pantano de Tibi y su entorno natural

Este embalse es una auténtica joya escondida. Construido a finales del siglo XVI, está considerado una de las presas más antiguas de Europa en funcionamiento. Durante siglos, el pantano de Tibi abasteció de agua a la huerta de Alicante a través de un sistema hidráulico que fue una verdadera obra de ingeniería para su época. Hoy es un lugar perfecto para caminar, hacer fotos o simplemente sentarte a observar el reflejo de las montañas en el agua. Su muro, de más de 40 metros de altura, es impresionante, y el entorno natural que lo rodea transmite una calma total. Creerás que estás en el muro al norte de Poniente, donde se separan los Siete Reinos de las tierras salvajes de más allá, como en Canción de Hielo y Fuego (Juego de Tronos). Es una buena excursión en el camino.

Agost

Deberás salir por la carretera CV-815 hacia el sur y en unos 25 minutos habrás llegado a Agost, un pequeño pueblo tradicionalmente ligado a la alfarería, que conserva su esencia rural a muy pocos kilómetros de la ciudad de Alicante.

Nosotros aparcamos junto al Parque de la Vía Verde, donde comienza la antigua vía del tren reconvertida en camino para ciclistas y senderistas. Es una zona tranquila donde puedes parar unas horas con la autocaravana sin problema.

Cerámicas blancas tradicionales del taller de Severino Boix
Productos de alfarería de Severino Boix, maestro alfarero de Agost

Agost es conocido por su cerámica artesanal. Paseando por sus calles todavía se pueden ver pequeños talleres donde se trabaja el barro como se hacía hace siglos. Te recomiendo, si te gusta y es posible, que compres un botijo, nosotros lo hicimos, esa obra de la ingeniería española que permite mantener el agua fresca en verano y es intrínseca a nuestra historia y cultura. En Agost hay un auténtico arraigo con este ornamento actualmente estético. Visitamos el Museo de Alfarería, instalado en una antigua fábrica de cerámica, y fue una sorpresa: una muestra muy cuidada de la historia local, con piezas tradicionales y herramientas originales.

Alicante

Tendrás que tomar la CV-820 hasta conectar con la A-77, y en apenas 30 minutos ya habrás llegado a Alicante, la capital de la provincia que lleva su nombre. La entrada a la ciudad en autocaravana es bastante sencilla si accedes por el norte, y hay opciones cómodas para estacionar sin meterse en pleno centro.

Nosotros elegimos el área de autocaravanas Camper Área 7, situada a las afueras, con buenos servicios, vigilancia y conexión con el transporte público. Pensada para pernoctar con nuestros vehículos. Es una base excelente para visitar la ciudad sin complicaciones.

Castillo de Santa Bárbara en lo alto del monte Benacantil, Alicante
Vista aérea del Castillo de Santa Bárbara sobre la ciudad de Alicante

Alicante es una ciudad que sorprende por lo bien que combina lo urbano con lo mediterráneo. Lo primero que hicimos fue subir al Castillo de Santa Bárbara, en lo alto del monte Benacantil. Las vistas desde allí son impresionantes, y la visita al castillo, gratuita, permite recorrer murallas, patios y pasadizos con siglos de historia.

En el casco antiguo puedes ver restos de la ciudad romana de Lucentum, el origen de Alicante, aunque están más alejados, en el barrio de la Albufereta.

Paseamos por el barrio de Santa Cruz, con sus calles estrechas, casas decoradas con macetas y escaleras interminables que te van llevando entre colores, flores y miradores. Al bajar, nos tomamos algo en la Explanada de España, el famoso paseo con suelo de mosaico que bordea el puerto. Para comer o cenar tienes multitud de oferta gastronómica. Nos sorprendió para bien Alicante, ya que no es una ciudad grande pero tampoco es pequeña, con todo lo que cualquier persona puede desear para vivir durante todo el año. Menos el calor en agosto…claro.

Elche

Saliendo por la A-70 en dirección suroeste y en unos 30 minutos estarás en Elche, la tercera ciudad más poblada de la Comunidad Valenciana. El trayecto en autocaravana es fácil y directo, y al llegar encontrarás varias opciones para estacionar.

Escultura de la Dama de Elche frente al Palacio de Altamira
Réplica de la Dama de Elche junto al Museo Arqueológico y Palacio de Altamira

Elche es famosa por su Palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pasear entre miles de palmeras, algunas de ellas con más de 300 años, es una experiencia única en Europa. El Huerto del Cura es el jardín más visitado, con especies exóticas, estanques y la famosa Palmera Imperial, una rareza botánica de siete brazos que no deja indiferente.

Si tienes posibilidad de visitar esta localidad en agosto, el día 15 se representa el Misteri d’Elx, un drama sacro cantado en valenciano antiguo que se escenifica en la basílica de Santa María desde hace más de 500 años. También es Patrimonio de la Humanidad y, si coincides con esas fechas, es algo que no deberías perderte.

Santa Pola

Baja por la N-340 y enlaza con la CV-865 en dirección a Santa Pola. La distancia en AC es de unos 25 minutos, atravesando una zona llana de huertas y salinas que anticipan la cercanía al mar.

Hicimos noche en una parcela para autocaravanas en el Camping Bahía Santa Pola, a las afueras de la localidad, pero muy accesible caminando a las playas y al centro del pueblo.

Santa Pola es conocida por su puerto pesquero y su tradición marinera, pero también por sus salinas, un paisaje natural único con senderos, observatorios de aves y puestas de sol impresionantes. Nosotros hicimos una ruta corta a pie por los alrededores del Parque Natural de las Salinas de Santa Pola, donde se pueden ver flamencos y otras aves migratorias.

Desde el puerto salen barcos cada día hacia la Isla de Tabarca, la única isla habitada de la Comunidad Valenciana. Si tienes tiempo, es una excursión maravillosa de medio día, con calles empedradas, calas de agua cristalina y mucha historia.

También visitamos el Faro de Santa Pola, situado en un acantilado con vistas espectaculares a Tabarca y a toda la bahía. Hay un mirador con pasarela metálica que sobresale del acantilado… no apto para personas con vértigo.

Guardamar del Segura

Sigue en dirección sur por la N-332 y en unos 25 minutos te encontrarás en Guardamar del Segura, bordeando la costa y atravesando un entorno de dunas y pinares que ya anuncia el cambio de paisaje. El camino es corto y agradable, ideal para hacerlo sin prisas.

Nosotros estacionamos en el Alania Resort Guardamar, del que ya escribí que para mi opinión es uno de los 10 mejores campings de autocaravanas de España. Si no hay disponibilidad, entre Santa Pola y Guardamar del Segura se encuentra otro sitio muy muy top, el Camping & Resort La Marina, otro de los mejores campings que he visitado con mi AC en todo el país.

Guardamar es famosa por sus playas naturales de arena fina y aguas limpias, pero también por su gran pinar, reforestado a finales del siglo XIX para frenar el avance de las dunas. El Parque Alfonso XIII es perfecto para caminar entre pinos, eucaliptos y senderos de madera que llevan directamente a la playa.

Una curiosidad: en Guardamar desemboca el río Segura, y en su desembocadura hay una zona de humedales donde es fácil ver aves como garzas, cigüeñuelas o cormoranes. También hay un pequeño castillo en lo alto del pueblo, con restos de murallas y unas vistas muy fotogénicas.

Fue una parada ideal para relajarse, dar un buen paseo por la arena y disfrutar del Mediterráneo en estado más puro y salvaje. Guardamar tiene algo especial: playa sin agobios, verde cerca del mar y ese sabor de pueblo que todavía se conserva.

Laguna Rosa de Torrevieja

Debes seguir por la misma vía que el día anterior y en unos 20 minutos habrás llegado a uno de los paisajes más sorprendentes de toda la ruta: la Laguna Rosa de Torrevieja, dentro del Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja. No deja de ser una pequeña parada en esta ruta en autocaravana por Alicante, pero merece la pena.

Mujer sentada en silla junto a la laguna rosa de Torrevieja
La laguna rosa de Torrevieja, un paisaje salino único en Europa

Esta laguna sigue explotándose para la extracción de sal y, de hecho, verás las montañas blancas de sal acumuladas en el horizonte. Además, es un lugar de paso para aves migratorias, así que si llevas prismáticos (yo siempre llevo unos en mi autocaravana), no te olvides de ellos. Es famosa por el color rosa intenso de sus aguas, causado por una bacteria halófila que vive en ambientes muy salinos. El contraste entre el rosa del agua, el cielo y las montañas del fondo es absolutamente hipnótico, sobre todo al atardecer.

Nosotros dimos un paseo tranquilo por los caminos que bordean la laguna y nos quedamos embobados viendo cómo el sol se reflejaba en esa superficie rosada, casi irreal. Sin duda, es uno de esos lugares que no esperas encontrar y que se convierten en uno de los grandes recuerdos del viaje.

Torrevieja, fin del viaje en autocaravana por la provincia de Alicante

Debes tomar la CV-905 y en apenas 10/15 minutos te encontrarás en el centro de Torrevieja. Es un trayecto muy corto y cómodo en autocaravana, aunque al entrar en la ciudad conviene ir con calma por el tráfico y las rotondas. Puede llegar a ser, el fin del viaje en autocaravana por la provincia de Alicante.

Si ya tienes una edad, en tu memoria resuena el nombre de esta localidad. Al fin y al cabo, era el premio estrella en los años 70 y 80, del histórico programa de TV Un, Dos, Tres, donde si tenías mucha fortuna, podías ganar un apartamento en Torrevieja.

Como ya habrás imaginado, estamos hablando de una ciudad viva, turística, y con un paseo marítimo muy animado. Paseamos por el Dique de Levante, una pasarela que se adentra en el mar con vistas abiertas a toda la costa, y luego callejeamos por el centro hasta llegar a la Plaza de la Constitución, donde está la iglesia del Sagrado Corazón, uno de los iconos de la ciudad.

Esta localidad creció a partir de las salinas y de una antigua torre de vigilancia costera —de ahí su nombre—, y durante el siglo XIX se convirtió en uno de los principales centros salineros de Europa. Hoy en día, puedes visitar, si te apetece, el Museo del Mar y de la Sal para entender su vínculo con este mineral.

Pou Clar (opcional)

Si al terminar en Torrevieja tienes tiempo y ganas de explorar un rincón más del interior antes de volver hacia el norte, te recomiendo una escapada a Pou Clar, en Ontinyent. Aunque está fuera del recorrido lineal por la provincia de Alicante, es una parada que merece la pena si haces el camino de regreso por el interior. Desde Torrevieja hasta Pou Clar hay unas 2 horas y media en autocaravana por la A-7, pasando por Alcoy y adentrándote en la provincia de Valencia.

Pou Clar es un conjunto de pozas naturales de agua cristalina que el río Clariano ha formado al abrirse paso entre las rocas calizas. El color del agua, la vegetación que lo rodea y las pequeñas cascadas crean un entorno perfecto para darse un baño o pasar el día con tranquilidad. Cada poza tiene nombre propio —El Pou dels Cavalls, El Pou de la Reixa, El Pou dels Esclaus…— y los lugareños las conocen de toda la vida. El agua está siempre fría, incluso en pleno agosto, pero es parte del encanto.

Nosotros lo visitamos en una ocasión distinta, pero si puedes encajarlo en tu ruta, es un lugar muy especial para cerrar el viaje con un toque de naturaleza pura y un buen chapuzón. Ideal para relajarte antes de emprender el regreso.

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Autor de este artículo
raul ortega herrero autocaravaners 150x150 - Alicante en Autocaravana, ruta por la Costa Blanca y el interior

Raul Ortega Herrero

- CEO y fundador de Autocaravaners desde 2018.
- Más de 20 años viajando en autocaravana por toda Europa.
- Mecánico profesional y taxista durante 18 años.
- Ha ocupado todos los puestos de dirección en una junta del sector.

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